Salamanquina fabricó protectores faciales donados al personal médico del Hospital Clínico de la U. de Chile

La estudiante de Diseño Industrial (U. de Chile) Belén Lagos Moreno fabricó en Salamanca una parte de los escudos faciales, dispuestos al personal médico del Hospital Clínico.

En dependencias de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo, se concretó la donación de 150 protectores faciales que se dispondrán a los equipos de salud del Hospital Clínico de la Universidad de Chile. La iniciativa forma parte del Proyecto de la Red Promaker, encabezado por la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, cuyo objetivo es fabricar protectores faciales, para profesionales que se encuentran trabajando directamente con pacientes con coronavirus. 

Los protectores faciales, elaborados mediante impresión 3D, “son de gran utilidad porque son un elemento protector indispensable” señala la directora del Hospital Clínico Graciela Rojas Castillo.

“En el medio de los peores momentos de la pandemia, para nosotros es muy gratificante recibir estas donaciones porque tiene un aspecto material pero también tiene un aspecto emocional de colaboración, de apoyo, de soporte a toda la labor que la comunidad del Hospital Clínico ha debido realizar para enfrentar esta pandemia que, indudablemente, ha sido dolorosa, sacrificada y ha sido un tremendo desafío pero, a su vez, ha permitido que florezcan iniciativas como ésta.”, señaló la directora Graciela Rojas.

La estudiante en práctica Belén Lagos Moreno fabricó una parte de los escudos entregados al Hospital Clínico. La joven de 23 años instaló la impresora en su casa en Salamanca, e inició el proceso de impresión. Inicialmente, explica Belén, cada escudo facial se demoraba cerca de 2 horas y 15 minutos. Luego los parámetros de impresión fueron ajustados, logrando un tiempo de impresión por escudo facial de 1 hora y 37 minutos.

“Producto de la pandemia nos complicaba trabajar en el laboratorio, así que estuvimos totalmente dispuestos a trabajar desde nuestros hogares. Yo soy de la cuarta región, de Salamanca, cuento con una impresora 3D, y no dudé en ningún minuto en disponer de ella para poder avanzar con la fabricación de los escudos mientras llegaba el resto de los materiales. Debo destacar las ganas y participación de mi compañero de práctica Ignacio González, quien también estuvo manipulando una impresora 3D desde su casa, en Santiago y organizando los kit, los cuales pudimos terminar en conjunto”, relató la estudiante.  

Para ella, esta iniciativa refleja lo multidisciplinar que es la carrera, “cómo desde el Diseño Industrial, con las herramientas y conocimiento de tecnología podemos aportar a tan importante labor que realiza el personal de salud. Respecto a esto, destacar que el escudo facial diseñado por Valparaíso Maker Space (Facultad Ingeniería PUCV) fue sometido a pruebas elementales bajo la norma UNE-EN 168 en los puntos, como es la protección contra gotas, salpicadura de líquidos, valorización de campo visual, evaluación de zonas protegidas y evaluación de protección lateral”, explicó Belén Lagos.

12 instituciones, de cuatro regiones del país, se unieron para masificar la producción del rediseño de escudo facial Promaker a través del uso de la tecnología de impresión 3D.